Entrevista a María del Carmen Marcos Sastre
En esta nueva entrega de Foro FNN, Petra Moreno conversa con María del Carmen Marcos Sastre, “Maica”, directora técnica del Centro Especializado de Atención Diurna para Pacientes con ELA del Hospital Enfermera Isabel Zendal.
Maica conoce bien la capacidad de transformación del Zendal porque ha formado parte de su historia desde sus comienzos. Un hospital que nació para responder a una situación excepcional durante la pandemia y que, lejos de quedar ligado únicamente a aquella etapa, ha ido evolucionando para dar respuesta a nuevas necesidades del sistema sanitario.
La propia Maica habla durante la entrevista de una especie de “Zendal 3.0”: después de la atención durante la pandemia y de una etapa centrada en la recuperación funcional de pacientes, el hospital afronta ahora una nueva misión con la atención integral a personas con esclerosis lateral amiotrófica.
Y es precisamente esa capacidad de adaptación uno de los grandes hilos de la conversación.
El Zendal mantiene una característica poco habitual: desarrollar una actividad asistencial estable y, al mismo tiempo, conservar la capacidad de transformarse y activarse ante una emergencia en cuestión de horas. Su estructura modular, la coordinación con el Servicio Madrileño de Salud y la preparación de sus equipos permiten mantener esa doble condición de centro asistencial y recurso preparado para responder ante situaciones extraordinarias.
Pero detrás de la infraestructura y la tecnología aparece durante toda la entrevista otro elemento todavía más importante: los profesionales.
Maica los define como “el alma del Zendal”. Equipos acostumbrados a trabajar en escenarios diferentes, con una importante cultura de servicio y con una preparación que necesita mantenerse incluso para situaciones que quizá nunca lleguen a producirse. Simulación, actualización de protocolos y formación continuada forman parte de esa preparación permanente.
Cuando una buena experiencia se comparte, su impacto puede llegar mucho más lejos
Transformar una organización sanitaria requiere visión, liderazgo y profesionales capaces de acompañar el cambio. Pero existe un segundo paso igualmente importante: compartir aquello que funciona. Experiencias como la del Hospital Enfermera Isabel Zendal adquieren todavía más valor cuando pueden conocerse, analizarse y servir de referencia para otros profesionales y organizaciones.
Los congresos sanitarios son uno de esos espacios en los que el conocimiento y la experiencia profesional pueden trascender el entorno en el que nacieron, favoreciendo el intercambio de ideas, la difusión de buenas prácticas y el aprendizaje entre profesionales.
