Artículo de Investigación

Evaluación de la eficacia de una intervención educativa sobre la higiene del sueño en pacientes con Trastorno Mental Severo (TMS)

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Evaluación de la eficacia de una intervención educativa sobre la higiene del sueño en pacientes con Trastorno Mental Severo (TMS)


Autor principal: Mónica Flórez Nieto

Coautores:

Catalina Pastor Rodríguez

Carmen fresno García

Elena Álvarez Fernández

Enfermeras Especialistas en Salud Mental. SESPA.


RESUMEN

El ser humano invierte aproximadamente un tercio de su vida en dormir, formando parte de la vida diaria de la persona, siendo una actividad absolutamente necesaria ya que durante la misma, se llevan a cabo funciones fisiológicas imprescindibles para el equilibrio psíquico y físico de los individuos para alcanzar un rendimiento satisfactorio tales como, restaurar la homeostasia del sistema nervioso central y del resto de los tejidos, restablecer almacenes de energía celular y consolidar la memoria son funciones del sueño.

Las medidas de higiene del sueño comprenden una serie de hábitos de conducta que facilitan el comienzo o mantenimiento del sueño y que son el denominador común de toda intervención terapéutica utilizada para los trastornos del sueño.

El objetivo de éste trabajo es diseñar un proyecto para medir la eficacia de una intervención educativa enfermera sobre la higiene del sueño en pacientes con Trastorno Mental Severo (TMS) ingresados en la Unidad de Media Estancia (UME) que padezcan insomnio a pesar del tratamiento farmacológico.

Consistiría en un estudio ensayo clínico del tipo pretest-postest, en el que el grupo experimental participaría en una intervención enfermera educativa. Con la comparación de los datos, podríamos valorar el impacto de la intervención educativa, y confirmar la hipótesis.

La finalidad de las evaluaciones (pre / pos1 / post 2) es la de medir variables dependientes sobre las que se hipotiza sobre el efecto que va a tener el programa de intervención con los siguientes instrumentos de medición, Índice de Pittsburg, Índice de higiene del sueño y Cuestionario de satisfacción personal. Los resultados que se esperan son que la intervención grupal sea efectiva en todos los participantes del programa, de tal manera que aumenten los conocimientos de los participantes sobre la higiene del sueño.

ABSTRACT

The human being invests approximately one third of his life in sleeping, forming part of the daily life of the person, being an absolutely necessary activity since during the same, essential physiological functions are carried out for the psychic and physical balance of the individuals to achieve a satisfactory performance such as restoring the homeostasis of the central nervous system and the rest of the tissues, restoring cellular energy stores and consolidating memory are functions of the dream.

Sleep hygiene measures include a series of behavioral habits that facilitate the beginning or maintenance of sleep and that are the common denominator of any therapeutic intervention used for sleep disorders.

The objective of this work is to design a project to measure the effectiveness of a nursing educational intervention on sleep hygiene in patients with SMI admitted to EMU who suffer from insomnia despite drug treatment.

It would consist of a pretest-posttest clinical trial, in which the experimental group would participate in an educational nurse intervention. With the comparison of the data, we could assess the impact of the educational intervention, and confirm the hypothesis.

The purpose of the evaluations (pre / pos1 / post 2) is to measure dependent variables on which is hypothesized about the effect that the intervention program will have with the following measurement instruments, Pittsburg Index, Index of hygiene of the dream and Questionnaire of personal satisfaction.

The results that are expected are that the group intervention is effective in all the participants of the program, in such a way that they increase the knowledge of the participants on the hygiene of the dream.

Los estudios de prevalencia sobre trastornos del sueño en la población general son muy limitados y muestran que aproximadamente un 23% presenta alguna dificultad de sueño y que un 11% dice tener insomnio. Estas cifras ya se observan en adultos jóvenes y parece aumentar con la edad, con mayor predominio en mujeres y con nivel socioeconómico bajo. Así mismo, se describe una mayor prevalencia del insomnio en personas separadas, divorciadas y viudas.

Varios estudios han demostrado una asociación del insomnio con peor estado de salud en general y con la percepción de la propia salud como mala.

El insomnio viene asociado a fatiga diurna, irritabilidad, disforia, tensión y estado de ánimo deprimido. Además, los pacientes con insomnio suelen presentar quejas somáticas, típicamente gastrointestinales, respiratorias, dolores de cabeza y dolores no específicos.

El paciente con insomnio crónico tiene problemas que afectan tanto a su salud como a su funcionamiento social y laboral, con un aumento significativo del absentismo laboral, accidentes de trabajo y de tráfico. (1)

La población que padece una enfermedad mental crónica se sitúa entorno al 3-4%, de los cuales existe una gran prevalencia de trastornos del sueño y más concretamente de problemas de insomnio, que además hacen que éstos pacientes sean propensos a recaídas. De los pacientes ingresados en unidades psiquiátricas, hasta un 75% presentan insomnio. (2)

Una buena calidad del sueño está directamente relacionada con una reducción de los síntomas psicopatológicos y una mejora de la calidad de vida. (3,4) Esto no quiere decir que a mayor horas de sueño, mejor calidad de sueño. (3) Los estudios determinan que las personas con mejor calidad de sueño y con unas horas mínimas de sueño, tienen una mejor calidad de vida que otras personas que aunque duerman más horas, el sueño es de peor calidad, repercutiendo así en su calidad de vida. (5,6)

El tratamiento no farmacológico, frente al convencional farmacológico tiene las siguientes ventajas: el paciente es el protagonista de su tratamiento, menor coste económico, tanto para el sujeto como para el sistema de salud, menores efectos secundarios derivados de la medicación y a largo plazo menor riesgo de recaídas. Los estudios experimentales sobre terapia cognitivo-conductual para el tratamiento del insomnio sugieren que ésta tiene un claro impacto positivo sobre los síntomas, evaluados tanto mediante escalas validad como mediante diarios del sueño. (7)

En cuanto al tratamiento farmacológico, los fármacos hipnóticos-sedantes más usados son las benzodiacepinas; hasta un 2,5% de la población las utiliza regularmente. Pero se ha advertido una inadecuación en cuanto a una mala indicación de las benzodiacepinas, una duración excesiva del tratamiento y un uso incorrecto en ancianos.(5) En un estudio realizado en pacientes psiquiátricos hospitalizados se observó que el 84,21% consumía hipnóticos más de tres veces por semana, el 8,7% dos veces por semana y el 1,75% una vez por semana. (6)

Es decir, el insomnio ha sido tratado principalmente con fármacos hipnóticos, que no siempre están adecuadamente pautados y que en la mayoría de los casos supera el tiempo de prescripción aconsejada (cuatro semanas). Una intervención sobre higiene del sueño puede ayudar a reducir/retirar el tratamiento farmacológico.

A nivel mundial, desde la Conferencia Mundial de Promoción de la Salud en Helsinki celebrada en el año 2013, se siguen apoyando los principios de promoción, prevención y equidad en salud que ya se vinieron desarrollando desde la Declaración de Alma Ata y la Carta de Ottawa. Así mismo el Plan de Acción de Salud Mental de Helsinki de 2005, reconoce que la salud mental es fundamental para la calidad de vida y productividad de las personas, las familias, la comunidad y los países. Este Plan promueve que actualmente la atención a la salud mental se presta sobre todo en el ámbito comunitario y abarca la prevención, promoción, eliminación del estigma, discriminación y exclusión, así como una atención al enfermo de manera integral.

En la Estrategia de Salud Mental del Ministerio de sanidad y política Social se desarrollan varias estrategias de las que destacaría las siguientes:

1-“Promoción de la salud mental, prevención de la enfermedad mental y erradicación del estigma asociado a las personas con trastorno mental grave”
Dentro de ésta línea estratégica podemos destacar los siguientes objetivos generales: Promover la salud mental de la población general y de grupos específicos; y Prevenir la enfermedad mental, el suicidio y las adicciones en la población general

2- “Atención a los trastornos mentales” dentro de ésta cabe destacar el objetivo de mejorar la calidad de la atención a los problemas mentales. (8)

El enfermero en salud mental es un profesional adecuadamente formado en competencias asistenciales, docentes, investigadoras y de gestión.

Asimismo desarrollará una atención holística de la persona, desde el punto de vista científico de las ciencias de la salud, como desde el punto de vista humanista de las ciencias sociales. El instrumento terapéutico esencial para el enfermero en salud mental es la relación de ayuda, que le servirá para llevar a cabo las competencias dadas por el Ministerio de Sanidad y Política Social. Dichas competencias son:

1.- Atención integral del sujeto en la promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación.

2.- Educación para la salud.

3.- uso de lenguaje nosográfico enfermero.

4.- Investigación y docencia.

Las Unidades de Media estancia (UME) son dispositivos hospitalarios diseñados para dar atención a pacientes cuya situación psicopatológica persiste después del tratamiento habitual implantado por los equipos de Salud Mental y las Unidades de Intervención Breve (UIB) y para proporcionar terapéuticas rehabilitadotas de las funciones que se

hayan podido ver afectadas. Son el dispositivo de elección cuando se precisa un abordaje intensivo clínico y rehabilitador.

Son unidades cerradas, desde el punto de vista estructural, pero se consideran semiabiertas desde el punto de vista funcional, adaptándose así a las necesidades de cada paciente. El tiempo medio de estancia se sitúa entorno a 3-6 meses.

La finalidad de la UME es:

* Tratar resistencias psicopatológicas, intensificando y completando acciones terapéuticas ya iniciadas en otros dispositivos asistenciales.

* Evitar la cronificación y el riesgo de institucionalización.

Promover la adquisición de habilidades que mejoren la autonomía del paciente.

– Promover la adquisición de habilidades que mejoren la autonomía del paciente.

En la UME se realizan programas de tratamiento individualizados, centrados en el estado psicopatológico del paciente e intervenciones específicas de rehabilitación, en coordinación con otros servicios rehabilitadores en los que haya seguido o mantenga tratamiento el paciente.

El personal de enfermería de la UME proporciona cuidados tanto al paciente, como a la familia, estableciendo una relación terapéutica; hace un seguimiento del mismo y se coordina con otros niveles asistenciales, por lo que está en disposición de desarrollar o colaborar en programas educativos dirigidos a pacientes, familias o grupos.

Los enfermeros en salud mental que trabajan en la UME utilizan la terminología NANDA. Así mismo, desde el 2011 también se recogen los diagnósticos NANDA de cada paciente en el Registro de Casos psiquiátricos (RECAP); por lo que podemos poner como punto de partida y criterio de inclusión en diagnóstico NANDA 00095 (insomnio).

En éste diseño el enfermero adquiere un rol de educador, enseñando al paciente las medidas de higiene de sueño que pueden influir positivamente en su calidad de sueño, en su calidad de vida y en sus necesidades farmacológicas.

Objetivos generales:

1- Diseñar un proyecto para evaluar la efectividad de la intervención enfermera educativa sobre higiene del sueño en pacientes ingresados en la UME, con diagnóstico NANDA 00095 (Insomnio).

2- Diseñar un proyecto para evaluar la satisfacción por parte de los pacientes acerca de dicha intervención enfermera educativa sobre higiene del sueño.

Objetivos específicos:

1- Valorar cambios en la calidad del sueño y la calidad de vida de los pacientes.

2- Evaluar los conocimientos previos y finales de los pacientes acerca de la higiene del sueño.

3- Valorar las actitudes y aptitudes de los pacientes en relación a hábitos de higiene del sueño.

4- Valorar cambios en las necesidades farmacológicas.

Consistiría en un estudio ensayo clínico del tipo pretest-postest, en el que el grupo experimental participaría en una intervención enfermera educativa. Con la comparación de los datos, podríamos valorar en impacto de la intervención educativa, y confirmar la hipótesis.

Sujetos a estudio

CRITERIOS DE INCLUSION

Ser mayor de 18 años.

Diagnóstico de Trastorno Mental Grave, entre los que se encuentran los siguientes diagnósticos CIE-10:

· Trastorno esquizofrénico (F20.x)

· Trastorno esquizotípico (F21)

· Trastorno de ideas delirantes persistentes (F22)

· Trastornos de ideas delirantes inducidos (F24)

· Trastornos esquizoafectivos (F25)

· Otros trastornos psicóticos no orgánicos (F28 y F29)

· Trastorno bipolar (F31.x)

· Episodio depresivo grave con síntomas psicóticos (F32.3)

· Trastorno depresivo grave recurrente (F33)

· Trastorno obsesivo compulsivo (F42)

Estar tomando medicación hipnótica desde hace más de 4 semanas.

Diagnóstico NANDA de Insomnio (00095)

Aceptación voluntaria de participar en el estudio y firma de consentimiento

Informado.

La población de estudio la integrarían pacientes diagnosticados de Trastorno Mental Grave, con diagnóstico de insomnio, que tengan pautada medicación hipnótica y que cumplan los criterios de inclusión.

Las escalas a valorar son:

* La calidad del sueño se valorará mediante el “Indice de calidad de sueño de Pittsburg” (ANEXO1). Las 4 primeras preguntas se contestan de forma concreta. Las restantes se contestan mediante una escala con 4 grados. De la puntuación se obtienen 7 puntuaciones que nos informan de otros tantos componentes de la calidad de sueño: calidad subjetiva, latencia de sueño, duración de sueño, “eficiencia de sueño”, perturbaciones de sueño, uso de medicación hipnótica, disfunción diurna. Cada componente recibe una puntuación discreta que puede ir de 0 a 3. Una puntuación 0 indica que no existen problemas a ese respecto, mientras que si es de 3 señala graves problemas a ese nivel. La suma de

las puntuaciones obtenidas en cada uno de los componentes parciales genera una puntuación total que puede ir de 0-21.

* Los conocimientos acerca de la higiene del sueño, así como las actitudes y aptitudes se valorará con el “Cuestionario sobre conocimientos relacionados con el sueño”. Para comparar los conocimientos sobre higiene del sueño en los pacientes se utilizará el “Indice de higiene del sueño”(IHS) desarrollado por Mastin y colaboradores en 2006, evalúa la práctica de conductas sobre higiene del sueño; este instrumento (ANEXO 2) posee una confiabilidad estable en el tiempo al ser aplicado en diferentes situaciones, estuvo fuertemente relacionado con la calidad del sueño, y discretamente relacionado con la percepción de somnolencia diurna, lo cual lo hace aplicable en población general pero no distingue grupos etarios.

* La satisfacción del paciente con la intervención se valorará con el “Cuestionario de satisfacción”.(ANEXO 3)

El diseño de la investigación se ajustaría al de un estudio cuasi-experimental en una muestra de población clínica diagnosticada de TMG, mediante la aplicación de un programa psicoeducativo en higiene del sueño con medidas repetidas pre/post y seguimiento a los 6 meses de finalizar la intervención.

Este proyecto se plantearía desarrollarlo en un periodo de tiempo de 1 año.

En primer lugar se presentaría el diseño de investigación al equipo de UME, explicándoles los objetivos y la metodología del mismo.

Se requerirá la colaboración del personal de enfermería de UME, y se explicaría los criterios de inclusión, el procedimiento a seguir y los instrumentos de recogida de datos, el personal de enfermería seleccionaría a los pacientes.

Las sesiones se dispondría con carácter semanal, con una duración de cuarenta y cinco minutos y máxima de hora y media.

Cronograma del proyecto

Semana 1: Presentación del diseño al equipo de UME.

Semana 2: Formación del grupo de intervención.

Entrevista inicial, y recogida de datos previo a la intervención

Semana 3,4,5,5,7.8: Intervención psicoeducativa

Semana 9: Recogida de datos tras la intervención.

6 meses post-intervención: Reevaluación

. Resto: Procesamiento de datos, análisis de los resultados y elaboración de

informe.

Los resultados que se esperan son que la intervención grupal sea efectiva en todos los participantes del programa, de tal manera que aumenten los conocimientos de los pacientes sobre la higiene del sueño.

Contrastar los cambios en la calidad del sueño de los pacientes que intervienen en el proyecto y también la satisfacción que ha supuesto la intervención en éste proyecto.

Dificultades que se prevén

El tamaño de la muestra podría suponer una limitación, pero el estudio se puede repetir tantas veces como sea necesario, teniendo en cuenta que la población de UME varía cada 3-6 meses aproximadamente.

Otra dificultad añadida sería el posible abandono del paciente durante la intervención.

Un posible sesgo que puede aparecer en relación con los encuestadores al ser diferentes los enfermeros que van a participar en la asignación de pacientes al grupo de intervención, puede introducir errores de clasificación “diferencial” si conocen las hipótesis del estudio y la condición del entrevistado. Este problema se puede controlar utilizando pocos entrevistadores.

1. Navarro Bravo B, Párraga Martínez I, López Torres-Hidalgo J, Andrés Pretel F y Rabanales Sotos J. Group cognitive-behavioral therapy for insomnia: a meta-analysis. [Internet].Anales de psicología. 2015[consultado el 25/10/2015]. Disponible en: http://revistas.um.es/analesps/article/view/168641

2. Aguilar Parra JM, Gallego J, Fernández Campoy JM, Pérez Gallardo ER,Trigueros R, Alías García A, Álvarez J y Cangas AJ. Influencia de programas de actividad física en la calidad del sueño de personas mayores de 55 años. [Internet] Revista de Psicología del Deporte. 2015[consultado el 25/10/2015]. Disponible en: http://www.rpdonline.com/article/view/v24-n2-aguilar-parra-gallego-etal/Aguilar_Parra_Gallegoetal

3. Gancedo García A, Gutiérrez Antezan AF, González García P, Salinas Herrero S, Prieto Merino D y Suárez-Gil P. Efectividad de una intervención educativa breve en pacientes con insomnio en atención primaria. [Internet].Atención primaria. 2014.[consultado el 25/10/2015]. Disponible en: http://apps.elsevier.es/watermark/ctl_servlet?_f=10&pident_articulo=90362345&pident_u suario=0&pcontactid=&pident_revista=27&ty=131&accion=L&origen=zonadelectura&w eb=www.elsevier.es&lan=es&fichero=27v46n10a90362345pdf001.pdf

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5. Morin CM, Bootzin RR, Buysse DJ, Edinger JD, Espie CA & Lichstein KL. Psychological and behavioral treatment of insomnia: Update of the recent evidence (1998- 2004).Sleep Med Rev.2006;29:1398-414.

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8. Jungbauer S, Taylor S. Sleep Disturbances in Mental Health Care: A Review of Literature on Nursing Interventions. [Internet].Poster de la Cedarville University School of Nursing. 2012.[consultado el 26/10/2015]. Disponible en: http://digitalcommons.cedarville.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1032&context=pharmac y_nursing_poster_session

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